Hay que ser lo más útil que se pueda y al mismo tiempo lo menos necesario. No ser en absoluto imprescindible. Buscar la prescindibilidad como parte fundamental de nuestra labor. Que los proyectos en los que colaboremos sigan sin apenas retrasos o al menos con los mínimos inevitables si mañana desaparecemos.
Que el conocimiento se extienda y se documente.
Pongamos un ejemplo: la gente enreda, luego no se acuerdan de lo que han hecho, de cómo estaban las cosas al principio. 0k! no problem, no lo hacen a mala leche, son cosas que pasan.
El daño está hecho y no hay Internet. El equipo tiene I.P., ruta hasta el gateway y hace ping, luego el problema está del router hacia afuera.
¡Trata de Arrancarlo! ¡Por Diox!
Pero, pero, pero, peeeeero... la cosa está clara, no hay más que probar y ver a ver cuál de los cables está mal enchufado.
Puedo hacerlo, no sería la primera vez, ni la última.
Sin embargo prefiero esperar.
Ya vendrán!!
Vienen, les explico lo que yo creo que ocurre y cual es en mi opinión la solución: "probar cada una de las rosetas" y...
me voy y ¡¡Les dejo que lo hagan ellos!!
Dar a la gente el espacio para hacer sin estar encima, sin instrucciones demasiado precisas, sin críticas duras, que tengan libertad de equivocarse, margen de maniobra.
¡Qué enreden! ¡Qué jueguen! y sobre todo... ¡Qué [lo] consigan!
¡Qué se den cuenta de que pueden!
De que saben aunque no son conscientes de ello.
Preparar la gran falta con pequeñas faltas. Cuando en los primeros pasos del niño o la niña el padre o la madre le empiezan a soltar pero sin separar mucho las manos.
Disponibilidad, sí, pero también retirada.
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"¡Hay que hacer!"
¡Cuidado!
Las palabras "tienen" que estar reforzadas por los actos.
Las críticas son bienvenidas, ¡cómo no! pero mejor si las hace alguien que está arrimando el hombro.
No se llevan muy bien el "hay que hacer" con el "yo no quiero aprender" máxime si lo que hay que aprender es algo en lo que se tarda 10', 15 a lo sumo.
La gente colabora, entre otras cosas, por reconocimiento. Si no solo no existe ese reconocimiento sino que encima hay reproches la gente dejará de colaborar.
Es una transacción sencilla: "exígeme si me vas a pagar y si no lo vas a hacer... ten paciencia".
Quienes curran pueden dar fe de que cuando han precisado ayuda la han tenido.
Pero hay que tener cuidad en como nos dan todo lo que pedimos no convertirse en el niño mimado que tiene tantos juguetes que no sabe con cual jugar y se aburre y aun pide más.
)S(
domingo, 13 de abril de 2008
Prescindibilidad
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