Siempre me gustó mucho una historia, habla de un estudiante a funcionario que pasó largas horas, días, meses y años estudiando para un examen en la lejana China.
Llegó el día y tenía que redactar un largo escrito a una pregunta del tribunal, mientras escribía un insecto se le posó en un dedo, él iba a matarle pero en el último momento, sin saber muy bien por qué, soplo.
Terminó el examen, lo había hecho perfecto salvo por un único ideograma en la última hoja al que le faltaba un palo. Sin embargo al ir a corregirlo, el pequeño insecto estaba allí, quieto, justo en el vacío del trazo que faltaba.
)S(
domingo, 6 de abril de 2008
The Bug
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2 comentarios:
me ha encantado
Genial metáfora.
Desde pequeña siempre me han dicho que nunca debes quedar mal con nadie porque nunca sabes cuando lo puedes necesitar.
Se podría pensar también que el hecho de matar o no el insecto era parte del examen, ya que por los budistas no puedes matar a ningún animal a menos que sea por necesidad, ya que el animal ante el que estabas podría ser un antepasado tuyo...
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